“Traductor, traidor”. ¿Existe la traducción literaria?


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Alguien me dijo hace muchos años que nunca dejara de escribir. Me pasaba horas plasmando en un papel lo que no era capaz de expresar con mi voz. Por desgracia, las circunstancias de la vida hicieron que, poco a poco, dejara de lado esa ambición por la escritura para así poder dedicarme a otras cosas (la universidad, el trabajo…).

Pero ahora he vuelto a hacerlo. No me enfrento ante un papel en blanco como tal, pero sí que escribo a través de la traducción. A través de la traducción de historias, de narrativa, de cuentos y leyendas, de juegos literarios y de figuras retóricas.



Pen

¿Existe la traducción literaria? Es una actividad tan inmensamente compleja que muchos la consideran imposible. En un manual, en un contrato o en una patente se traduce la información; en cambio, en una obra literaria, el texto original busca de forma premeditada causar un efecto: de belleza poética, de ironía o humor, de engaño, de tensión, de fluidez narrativa… ¿Se puede traducir la poesía? Y el estilo del escritor, ¿se puede transmitir? ¿Cómo se traduce un poema si causa sensaciones diferentes según el lector? Incluso un mismo traductor puede escribir infinidad de “versiones” diferentes de un poema dependiendo de muchos factores. Digo “versiones”, pues muchos consideran que la poesía es “intraducible”; el traductor no traduce, sino que escribe una obra basándose en la original. Traduttore, traditore (traductor, traidor), un concepto muy usual y controvertido en este ámbito, no solo porque no se pueden transmitir las sensaciones exactas del original, sino porque la métrica y la rima cambian necesariamente de un idioma a otro.


Books with papers formed like a heart

No todo el mundo puede traducir literatura. Además de ser traductor, tienes que ser escritor. Yo he dejado de leer muchos libros porque la versión española era atroz. Libros que en su país de origen son Best Sellers y de reconocidos autores, su versión española es un desastre. Esto es muy injusto, pues si un lector español de a pie, alguien que no tenga nada que ver con el mundo de la traducción, compra ese libro y comienza a leerlo… ese lector no ve al traductor, no lo tiene en cuenta, pero sí que ve el nombre del autor. Así, de forma inconsciente y sin quererlo, lo juzga teniendo en cuenta la calidad del texto que está leyendo; esto es, la calidad de la traducción.

Esto es muy triste para el autor. Su estilo único, su prosa y la emoción que consiguió trasmitir con sus palabras se han desmoronado por una mala traducción. Triste e injusto.



Shakespeare quote in Spanish

Por ejemplo, la famosa frase de Hamlet, de William Shakespeare (1564-1616), podría haberse traducido de otra manera, pero “ser o no ser, esa es la cuestión” (to be or not to be, that is the question) ha pasado a la historia. Esa traducción concreta, esas ocho palabras que un día se eligieron acertadamente como la traducción final, es una de las citas en español más famosas de la literatura universal. ¿Y si se hubiesen elegido otras palabras? En ese caso, otra frase hubiera pasado a la historia.


En definitiva, y para concluir, el traductor literario ha de ser traductor y literato. Tenemos ante nosotros el tipo de traducción más compleja. La más creativa. Y también la más satisfactoria.


Raquel Luque Benítez

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